Nuestra finca en Majadas del Tiétar

Nuestra finca Arroyo del Caño se ubica en el Valle del Tiétar, en el término Municipal de Majadas del Tiétar, provincia de Cáceres.

Nuestras extensas propiedades nos permitirán en un futuro ampliar las 80 Hectáreas que actualmente tenemos dedicadas al cultivo del olivar.

Nuestros olivares se encuentran en las estribaciones de la Sierra de Gredos, próximos al Monasterio de Yuste, en la paradisíaca zona de La Vera, entorno natural donde le Emperador Carlos V se recogió abrumado por los avatares guerreros, políticos y religiosos de su agitado reinado. Aquí, eligió el mejor lugar para descansar, de entre todos aquellos innumerables sitios de su inmenso Imperio, donde jamás se ponía el Sol.

Nuestros campos, se miran en las nieves casi perpetuas del Almanzor. Beben sus limpias y cristalinas aguas, que por cauces graníticos y naturales llegan a nuestras tierras. Y los frutos maduran bajo los rayos del Bendito Sol Extremeño.

Es también singular, nuestro posicionamiento en medio de tremendas extensiones de frambuesas, naranjales, cerezos y de tabaco, donde libres de todo tipo de moscas y de otros insectos alcanzamos niveles mínimos de acidez, incomprensibles para los analistas y expertos de laboratorio. Y además donde los sabores y aromas afrutados son dominantes.

El microclima

El excelente micro-clima del Valle del Tiétar, los específicos y cuidadosos detalles de la plantación, la elección de las variedades (Arbequina y Cornicabra), el riego y el abonado selectivo por biberon nos garantiza la conservación del medio ambiente.

El riego por “biberón” nos permite un abonado selectivo en base a los análisis de las hojas, que nos informan sobre las necesidades reales de los árboles de la plantación, no de las necesidades del suelo con lo que maximizamos la conservación del medio ambiente, siendo este uno de nuestros principales objetivos.

Calidad

El exquisito y cuidadoso tratamiento de los frutos durante la recolección y el transporte, así como los parámetros utilizados en la molienda y extracción, a temperatura como mínimo siempre inferior a 27º C, nos permiten conservar los aromas y sabores afrutados que nos caracterizan, así como mantener un alto nivel de los antioxidantes naturales, convirtiendo así a nuestro aceite PAGO de los BALDIOS de SAN CARLOS en un producto de máxima calidad.

Nunca recogemos las aceitunas que se caen del árbol, por maduración adelantada ó por otras circunstancias.

Almazara, almacenamiento y envasado

Almacenamos y envasamos en atmosfera inerte para preservar el aceite. Una fuerte inversión en la almazara, racional y técnicamente perfecta, con la maquinaria más moderna y sofisticada consigue la mejor calidad de aceite. Las naves, los amplios patios, el laboratorio, la sala de catas, la bodega refrigerada, con depósitos de acero inoxidable, mantienen la máxima calidad de nuestro aceite para conservarlo como el primer día.

El envasado, únicamente bajo pedido, hace que nuestro Aceite de Oliva Virgen Extra PAGO de los BALDIOS de SAN CARLOS, perpetúe y conserve los sabores y aromas afrutados característicos de nuestro aceite, manteniendo así nuestra máxima calidad a lo largo del tiempo.

 


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